Sebastián-Sigfrido (Maria Álvarez) Es un chico alto y musculado, lo que se diría coloquialmente un armario de tres puertas. Guapo, muy guapo, capaz de dejar pasmada a miss universo. Tiene el pelo moreno, un poco largo, descontrolado y mal peinado, pero con gracia. Ojos más verdes que un campo en plena primavera. Su mirada te hipnotiza unos segundos y cuando consigues reaccionar, su sonrisa entreabierta algo tímida te deja soñando con un mundo paradisíaco. Tiene la nariz normal, ni grande ni pequeña, los ojos grandes y seductores y los labios voluminosos, dibujando una sonrisa permanente. Tiene un cuerpo que seduce hasta a una anciana, pero tiene una peculiaridad, no tiene ombligo. Algo tímido, pero muy simpático. Es muy educado, y todo lo inteligente que ha podido hacerse viviendo de molinero. Una vez consigues hacerte íntimo suyo, es un libro abierto hacia ti. Es algo desconfiado, lo adecuado para que no le saboteen. Viste con ropa sencilla, la que puede conseguir un molinero, aunque más adelante conseguirá vivir de rey de su territorio, y por lo tanto, vestirá con ropas lujosas y se volverá más desconfiado, pero nada preocupante. La peculiaridad del ombligo le ha llevado a otra singularidad: tiene muchísima suerte. Y acostumbra a pasársela a los de su entorno.
Sebastián-Sigfrido(Miquel Burrut) Sebastián es una de las 3 personas únicas en el mundo, de las únicas que no tienen ombligo. Tiene el don de la buena suerte, y pase lo que pase siempre conseguirá lo que quiera, nunca nada malo. Parece un monstruo ahora, es alto y con mucho músculo de trabajar tanto en el campo, él es inteligente sabe de qué manera tomarlas cuando le hacen algo. Ojos verdes color hierba de campo recién cortada, pelo sin peinar pero con estilo. Su sonrisa podría dejarte seco en el suelo, boca medio abierta, dientes relucientes que más se puede decir de esa sonrisa? Simpático pero le falta tema de conversación, nunca habla, todo su cuerpo habla por él menos por una cosa, su ombligo le destroza ese ser tan maravilloso que existe. No parece de tener mucho dinero, viste con ropa ‘’normalilla’’, de campo, sucia de sudor rozando esos abdominales en su cuerpo. Pero tener un defecto también tiene compensa, si él tiene suerte, los de su entorno seguirán teniéndola.
Sebastián Sigfrido, era alto, bastante musculado, con un tono de piel moreno. Su pelo era oscuro, no muy largo ni tampoco muy cuidado. Su cara era alargada, tenía los ojos grandes y oscuros, unos ojos, que arrancaban suspiros, y cuando te miraban daba la sensación que estaba explorando todo tu interior. Su nariz era agraciada, no muy grande, y su boca era rojiza y gruesa. Tenía una espalda ancha con unos brazos fuertes, gracias a su modesto trabajo de molinero. Sus dos pectorales estaban bastante definidos y su vientre era plano, con unos abdominales perfectos. Sebastián tenía una peculiaridad, no tenía ombligo, y gracias a esto, él tenía mucha más suerte que los demás. Tenía un carácter abierto, era simpático, amable y hablaba con todo el mundo. Era muy testarudo, cuando se proponía hacer una cosa, no paraba hasta que lo conseguía. Era de aquellos chicos que siempre está dispuesto a ayudarte. Era muy inteligente a pesar de haber trabajado mucho tiempo de molinero y no haber estudiado, cuando alguien les preguntaba algo, él siempre tenía una respuesta preparada. Sus padres estaban muy orgullosos de él, era muy buen chico, siempre ayudaba cuando se lo pedían y siempre miraba por los demás. En pocas palabras, era un chico admirablemente feliz y su suerte era repartida entre todos sus queridos.
Sebastian, vivía en un molino situado a las afueras de la ciudad, cerca del río.
Su principal peculiaridad era la falta de ombligo, solo había tres personas en el mundo con esta peculiaridad de ahí venia su buena suerte.
Sebastian era un hombre de 25 años de edad, fuerte y robusto, sus ojos azules como el mar, enamoraban a todas las mujeres.
Sus manos grandes y fuertes, estaban estropeadas por el duro trabajo en el molino y sus grandes pies siempre calzados con viejas sandalias..
Tenia el pelo rubio y corto cubierto a menudo con un sombrero de paja, una boca grande, con una sonrisa que enloquecía a todas las mujeres que le veían reír y una nariz grande y un poco torcida por un golpe que se dio de pequeño.
Sebastian era un hombre alto de piel morena por el sol, su cuerpo estaba musculado por el duro trabajo en el molino. Nadie le había enseñado a leer ni escribir pero tenia una inteligencia natural. Siempre estaba dispuesto a ayudar a los demás y era muy querido por todos los vecinos de pueblo.
En definitiva: Sebastian és el hombre que cualquier mujer soñaría tener.
Sebastian-Sigfrido es un muchacho muy joven. Está muy fuerte de ayudar a su padre a descargar sacos de trigo. Sus ojos son como dos luces perdidas en el horizonte. Sus orejas son tan pequeñas que se esconden detrás de su larga melena. Es tan alto como un pino, en eses aspecto no se parece en nada a sus padres. A pesar de no creerlo y no tener explicación alguna, Sebástian no tiene ombligo. Sus piernas son como las de los caballos, largas y musculosas, preparadas para sostener mucho peso. Sebástian es más rápido que un rayo, puede alcanzar los 200 Km/hora, una cosa bárbara.
Además de tener muy buenas cualidades físicas, la cualidades personales son fascinantes. Es muy buena persona, se porta bien con los demás, es inteligente, aunque analfabeto por no haber tenido la posibilidad de estudiar. Es valiente ya que se enfrenta a todo tipo de retos que se le presentan. Es muy atractivo, por ese motivo atrae a todas las mujeres. Es un poco serio porque es bastante tímido con las nuevas amistades.
Es muy romántico. Es un muchacho muy honrado, sus padres están muy orgullosos de él. Tiene un vida muy feliz al lado de todos los que le rodean. También es muy humilde ya que él con el físico que tiene, podría ser muy creído, pero él no es ese tipo de personas que va chuleando por ahí.
Sebastián-Sigfrido (Roser Pascual) Sebastián-Sigfrido no era un tipo normal, Sebastián era un tipo fuerte, de carácter calmado. Tenía el pelo negro como el carbón con melena que le cubría medio ojo, la cara redonda, orejas pequeñas pero no suficiente diminutas para no ser perfectas, la nariz acabada en punta afilada pero también perfecta, ojos grandes y redondos de color azul como el mar. Cuello ancho como sus hombros, que los hacía más hombre, más mayor. El cuerpo con unas abdominales perfectas, caderas anchas pero seductoras, piernas con un gemelo duro, y pies grandes para correr y trabajar a lo duro. Era un tipo fácil. Era un tipo simpático y trabajador, fiel y comprometedor. Un chico que transmitía confianza. Simpático y enamoradizo, todas las chicas caían a sus pies solo en verlo. Sebastián no sabía ni escribir ni leer no había ido nunca a la escuela, sólo trabajaba en el campo, y en el molino. Le gustaba el trabajo que hacía y lo hacía perfectamente. Era el chico con más suerte del mundo, en todos los sentidos, había estado a punto de morir muchas veces pero su suerte le salvó. Sebastián era un tipo feliz, no era para menos ya que no deseaba nada más en la vida.
SEBASTIÁN SIGFRIDO (Alfred Figueras Anton) Sebastián Sigfrido era un chico bastante alto y muy musculoso pero diciendo esto no bastaría para describirlo.
Tenía un pelo largo era brillante de color bruno; a pesar de la brillantez su cabello transmitía suciedad y dejadez. Sus ojos eran de color almendra oscuro con un toque de color verde. Sus húmedos labios estaban tan bien perfilados que parecían trabajados a mano.
Sus brazos de piedra maciza eran su mejor guarda espaldas. Estos se debían al cargar los pesantes e incómodos sacos del molino. Entre sus brazo surgían venas hinchadas que declaraban el estado físico de Sebastián Sigfrido.
Su espalda era increíblemente fuerte, y sus hombros no estaban hechos a medida a las puerta de las casas de campo o molinos de trigo. Era embarazoso pensar que Sebastián se alimentaba de un caldo casero de verduras para cenar y un poco de pan con aceite para comer.
El torso de Sebastián parecía haber estado moldeado por los mejores artistas del mundo. Sus abdominales simulaban los picos más altos de una cordillera hecha a base de músculos, entre ellos su gran peculiaridad, ningún ombligo podía ser reconocible. Cualquier ser humano que pudiera observarlo desearía no ser su enemigo.
Esas piernas, eran lo más impresionante de todo su cuerpo. No se podían describir, era la sujeción de toda su armadura.
Su personalidad era muy fácil de describir. Era una persona un poco introvertida y también no muy simpática; pero hacia lo humanamente para aparentar simpatía. Era un chico lo más inocente posible, nunca mejor dicho de él.
Simplemente era una persona con un gran corazón y ambiciosa para conseguir lo que se proponía con una gran fuerza de voluntad y sobretodo muy afortunada…
SEBASTIAN SIGFRIDO (Joan Abella) Cada 700 años, nace un niño sin ombligo, ese extraño suceso le hace ser un hombre suertudo. De pequeño Sebastián era un chico rubio, de ojos azules, alto para su edad y fortachón, ya que ayudaba a su padre con el molino. Era un poco distraído y despistado, reservado y callado. Se pasaba todo el día trabajando o sentado en el pajar. Intentaba hacer amigos, pero le marginaban por no tener ombligo. Cuando ya era mayorcito, su suerte cambió. Era un hombre con mayúsculas, de esos que se ponen detrás de ti y se te hace de noche de repente. Tenía un rostro alargado, los ojos grandes y azules, la nariz pequeñita y la boca normal, con unos rojos labios. Su cuerpo, estaba musculado, parecía un culturista. Unos grandes pectorales, hombros anchos, piernas potentes,… En resumen, un camión. Su mentalidad había cambiado completamente, ahora era un chico alegre, listo y muy inteligente, sabía leer y escribir, pero no le enseñó nadie, aprendió solo. Tenía amigos, incluso con novia, listo, trabajador, pero de tan en tanto un poco gruñón y chuleta. Sólo tenía un defecto, que era no tener ombligo, pero este defecto también se convierte en la virtud de ser el único niño con mucha suerte del momento, y hasta 700 años después, no habría otro.
Sebastián es un joven alto y firme. Sus hombros anchos y sus brazos musculados producen una sensación de protección a todo aquel que se encuentra a su lado. El flequillo rubio tapa sus ojos grises y profundos como un día de tormenta y resalta su piel suave y bronceada. Unos dientes resplandecientes bajo unos labios rojos y carnosos, atraen a cualquier chica que tenga la suerte de verlo con camiseta. Pero no dura mucho. Cuando se enteran que no tiene ombligo, todas le miran como a un bicho raro y les deja de interesar. Lo que esas chicas no saben es que eso es una señal de la buena suerte y que todos los que estén con él, también la tendrán. La ropa ajustada resalta su figura, porqué claro, no tiene ropa a medida. Siempre lleva los mismos zapatos: unas sandalias viejas de tonos marrones de trabajar en la tierra. A Sebastián no le gustan mucho pero teniendo en cuenta que usa un cincuenta y dos, está contento de tener unos zapatos que no aplasten sus pies. No te enfades si no te saluda; es un poco tímido; pero si le enseñas tus cartas sabrá que puede confiar en ti y serás la persona más afortunada del mundo. A pesar de ser molinero, tiene una gran inteligencia y su imaginación podría dejar a mil artistas en el paro. Le encanta inventar historias y contárselas a los niños del pueblo más cercano que le esperan cada jueves con impaciencia. Es un chico cariñoso, agradecido, humilde y, aunque no tenga mucho dinero,es feliz. Es una de esas personas que atraen a las otras y con las que es imposible enfadarte. En resumen: si alguna vez tienes la suerte o la mala suerte de conocer a Sebastián, estate seguro que no te podrás resistir a sus encantos y nunca te podrás alejar de su lado.
Sebastián era un chico bastante fuera de lo común. Era alto y fuerte como un roble, tenía una cabellera dejada y del color del carbón. Sus ojos parecían un par de perlas de las más caras. Los labios, al igual que su nariz parecían estar dibujados y perfilados por los ángeles del cielo. Cuando tu mirada desfilaba por su cuerpo bronceado por el sol en esos días intensos de trabajo en el molino, saltaban a la vista sus músculos enormemente trabajados por el esfuerzo de trajinar sacos de un lado a otro, con mucha dificultad conseguía pasar por las puertas sin tener que torcerse. Muchas cosas le tenían que hacer a medida o simplemente le iban pequeñas. Al llegar más o menos por la mitad de su ancho y alargado cuerpo, te hace recordar lo que la gente cuenta, pero al llevar una camiseta no puedes observar su inexistente ombligo, el cual es el causante de su buena suerte y de la gente que le rodea. Sus piernas son de apariencia muy fuerte, como sus brazos, parece que los músculos sean la misma piel de lo fuerte i robusto que esta. Sus pies también están compensados con todo el resto del cuerpo, parece un gigante humano con pequeñas peculiaridades. Su carácter es tímido, hasta a llegar al punto de no ser muy simpático, pero es una persona inocente, buena y amable con los de su alrededor responsable trabajador y muy familiar, sobretodo con sus padres adoptivos que le han dado todo lo que ha estado en sus manos y dentro de los limites de su pobre economía de molineros.
Sebastián Sigfrido (Anna Esparza) Sebastián, el chico sin ombligo, al cual la suerte lo acompañaba, y no solo a él, sino también a cuantos lo rodeaban. Él era el chico "modelo" ¿quien no quería a Sebastián? Y con razón lo querían tanto, tan alto, fuerte y moreno de trabajar en el campo a la luz del sol con esos ojos que te iluminaban la cara, ese pelo tan fino y claro... Eso solamente diciendo el exterior de él, porque él era tan amable y bondadoso, siempre haciendo el bien, era tan humilde y tan natural… Y encima no era un chico que quisiera destacar, él bestia muy sencillamente. ¿Como no querer a Sebastián? ¿Habrá algun Sebastián como él en el mundo? Yo creo que Sebastián es el príncipe azul que quería tener cualquier chica. Guapo, trabajador, inteligente, buena persona y si vives con él tienes suerte asegurada. Todos los Sebastián tendrían que ser como él.
Sean Jagielski (yo no escuche todo el cuento asi que he hecho una descripcion) Ella es una persona muy especial para mí… Una persona muy alegre. Tiene una estatura media pero su corazón es tan grande que no le cabe en su cuerpo, tiene unos ojos transparentes y azules como el mar. Su personalidad es única ya que no es una interesada y es muy divertida y graciosa. Le gustan mucho los animales que si fuera por ella los tuviera a todos a casa. Vive para hacer felices a las personas y al mismo tiempo ella también es feliz. Lo mejor de todo es que al conocerla se gano mi confianza en muy poco tiempo. Su cabello es impresionante, no se como le hace que por mas que se mueva no se despeina y no usa laca, esta un poco maltratado pero eso no importa. Usa pantalones muy ajustados, camisas raras, bueno algunas veces, también se pone un pañuelo en la cabeza, y siempre le encuentra un lado gracioso a todo lo que se dice. Es muy fuerte (mentalmente), no se deja vencer por ningún motivo, puede estar en problemas pero sabe afrontarlos y siempre le sale bien.Es muy leal. También tiene una nariz encorvada hacia arriba, que le da parecido a su animal favorito, el cerdito. Tiene una ligera obsesión con los cerdos, recolecta y junta cada figura que contenga aunque sea la cara de un cerdo. Su mirada es de un niña traviesa que te conmueve y te da alegría. Suele ser muy humilde en su forma de ser. Tiene unos labios delineados y de un tamaño mediano. Ella tiene el don de tocar el bajo y de cantar de voz en un grupo y también de escribir canciones, poemas. etc. Su carácter hace que tenga muchos amigos que la valoren y la quieran tal y como es. Defectos si tiene…pero los borra con todas sus virtudes. No posee unos dientes perfectos pero no le da miedo enseñarlos. Se podría decir que talvez sus defectos se encuentran físicamente porque dentro ella es una gran persona.
Sebastián Sigfrido, un nombre un poco peculiar para un chaval, es decir, muy extraño. Es solo un niño, dieciséis años apenas cumplidos. Cuerpo de hombre, musculado, muy apreciado por sus “padres” y por la gente que lo conoce, agradable y además muy guapo. Las personas que tienen el placer de conocerlo hablan muy bien sobre él. Es una persona amigable, que sabe escuchar a las personas que lo necesitan de verdad, es simpático hasta con las personas que no conoce de nada. Tiene los ojos verdes y claros, pelo castaño, nariz de tamaño mediano, labios gruesos, y orejas no muy grandes. En su mirada se refleja su corazón, su simpatía, su coraje,… Era una persona muy trabajadora, ya que, ayudaba a sus “padres” siempre que se lo decían y cuando no, también. En general, es una maravilla de niño, tanto por su aspecto físico como por su aspecto interior.
Sebastián Sigfrido era un chico de diecisiete años. Un hombre viril que poseía unos músculos de escándalo y un cuerpo escultural. No era un chico presumido, quizás por eso sus ojos no eran de lo mas nítido ni claro, ni sus dientes perlas. Lo único que resplandecía en su cara era la melena rubia que poseía, no era la más larga pero tenía un brillo y una claridad especial. Sebastián era un chico mas bien callado, trabajador y constante en todas sus tareas, siempre callado, tampoco reía mucho, lo único que le gustaba era tallar madera para construir todo tipo de objetos (sillas, mesas, platos...). No tenia muchos amigos, él nunca se pareció a un niño, quizás porque su infancia duro poco, muy poco.
Su rutina era siempre la misma, levantarse a las cinco y media e irse al molino a trabajar, allí tenia muchos recuerdos. En el molino le gustaba escuchar el viento que pasa por encima del trigo. A Sebastián también le apasionaban los insectos voladores, no sabia nada de ellos, pero admiraba su vida, en algunas noches de verano, Sebastián se levantaba con muchas picadas de mosquito, pensaba que era alguna señal, él era muy soñador.
Quizás era porque llegaba muy cansado a la cama y dormía placidamente hasta que un gallo empezaba a cantar, comenzaba un nuevo día.
Sebastian era un hombre que no tenia ombligo, su altura superaba los dos metros, toda chica que lo veía se enamoraba de su atractivo físico y de sus marcados y enormes músculos. Sebastian, era hijo de un molinero pero no de sangre, sino que se lo habían encontrado al río, al no tener ombligo, como dice la leyenda, era el hombre con más suerte del mundo, a consecuencia de ser hijo de un molinero, no tenia, unos buenos estudios y no sabia leer. Era un hijo ejemplar, ayudaba a sus padres en lo que le pedían, sin rechistar ni una sola vez. Era un hombre astuto, ya que conseguía lo que quería, sin pagar (por así decirlo) lo correspondiente. Su gran enemigo era el rey, ya que sus adivinos le dijeron que un niño le Quiteria el reinado y lo echaría del reino, y lo quería matar. Estaba casado con la hija del rey y así consiguió hacerse rey.
Sebastian era un hombre sin ombligo, era muy alto, bastante alto. Todas las chicas le iban detrás, porque era alto y musculoso, con unos brazos enormes y cuadrado como un armario. Sebastian era hijo de un molinero. El rey tenia unos adivinos que le dijeron que un chico sin ombligo, el se fue a matar a todos los chicos que habían nacido en ese año. Se lo llevo y lo tiro al río, el se pensaba que estaba muerto pero el niño sobrevivió, porque es el chico con mas suerte del mundo y al final consiguió el trono del rey y casarse con la hija del rey, se salio con la suia como siempre.
Es un chico alto, robusto, fuerte por el trabajo de molinero, no llevaba el pelo largo ni corto no se lo cuidaba mucho pero aun así lo tenía reluciente como el sol, los ojos eran de color verde claro y hacían desmayar a cualquier mujer, tenía una boca pequeña casi siempre preparada con una sonrisa para dedicarle a cualquier persona que se le acercara, con unos labios finos y brillantes, la nariz pequeña y bien hecha. Viste con ropa dejada sin cuidarla demasiado pero la lleva con gracia y elegancia lo que hace que muchas mujeres le agradezcan mostrase aquel cuerpo tan bien hecho; pero tenía un defecto: no tenía ombligo, cosa que le daba buena suerte tanto a él como a la gente que le rodea. Era un chico encantador, era alegre, confiaba con todo el mundo, no se quejaba para nada, listo, no criticaba a la gente por el aspecto físico… en resumen que era el chico ideal para cualquier mujer. No se dejaba engañar por nadie y no utilizaba aquel tesoro de brazos que tenia para la violencia, es que no se atrevía ni a matar a una mosca aunque de miedica no lo era y lo que a la gente le extrañaba mucho es que no fuera un creído porque cualquier persona presumiría sin parar de aquel cuerpo tan sumamente perfecto, bueno casi perfecto, pero aquel defecto que tenia lo transformo con la característica más buena que tenía en el cuerpo: daba felicidad a toda la gente bondadosa que le rodeaba.
Sebastián era un chico afortunado. Era uno de los tres hombres del mundo que siempre tenía buena suerte, ya que no tenía ombligo. De pequeño era un niño rubio, ojos azules, de estatura pequeña… pero cuando se hizo mayor se convirtió en un hombre alto, altísimo, guapo, fuerte… Sebastián era un hijo adoptivo ya que sus ”padres” le encontraron en un río. Lo apreciaban como si fuera higo de sangre. Era querido por la gente ya que era educado, simpático, agradable, pero un poco tímido. Siempre estaba dispuesto ayudarte aunque tu no le pidieras. Pero en una palabra era maravilloso.
Maria Gomà Sebastián era un chico que no era muy corriente entre el resto de personas. Era alto y fuerte,tenía una cabellera larga y del color negro. Muchas cosas le tenían que hacer a medida o simplemente le iban pequeñas. Al llegar más o menos por la mitad de su ancho y alargado cuerpo, te hace recordar lo que la gente cuenta, pero al llevar una camiseta no puedes observar su inexistente ombligo, el cual es el causante de su buena suerte y de la gente que le rodea. Sus piernas son muy fuertes, como sus brazos. Sus pies también están compensados con todo el resto del cuerpo, parece un gigante humano. Su carácter es tímido, hasta a llegar al punto de no ser muy simpático, pero es una persona inocente, buena y amable con los de su alrededor responsable trabajador y muy familiar, sobretodo con sus padres adoptivos que le han dado todo lo que ha estado en sus manos y dentro de los limites de su pobre economía de molineros
Sebastián-Sigfrido (Maria Álvarez)
ResponderEliminarEs un chico alto y musculado, lo que se diría coloquialmente un armario de tres puertas. Guapo, muy guapo, capaz de dejar pasmada a miss universo. Tiene el pelo moreno, un poco largo, descontrolado y mal peinado, pero con gracia. Ojos más verdes que un campo en plena primavera. Su mirada te hipnotiza unos segundos y cuando consigues reaccionar, su sonrisa entreabierta algo tímida te deja soñando con un mundo paradisíaco. Tiene la nariz normal, ni grande ni pequeña, los ojos grandes y seductores y los labios voluminosos, dibujando una sonrisa permanente. Tiene un cuerpo que seduce hasta a una anciana, pero tiene una peculiaridad, no tiene ombligo.
Algo tímido, pero muy simpático. Es muy educado, y todo lo inteligente que ha podido hacerse viviendo de molinero. Una vez consigues hacerte íntimo suyo, es un libro abierto hacia ti. Es algo desconfiado, lo adecuado para que no le saboteen.
Viste con ropa sencilla, la que puede conseguir un molinero, aunque más adelante conseguirá vivir de rey de su territorio, y por lo tanto, vestirá con ropas lujosas y se volverá más desconfiado, pero nada preocupante.
La peculiaridad del ombligo le ha llevado a otra singularidad: tiene muchísima suerte. Y acostumbra a pasársela a los de su entorno.
Sebastián-Sigfrido(Miquel Burrut)
ResponderEliminarSebastián es una de las 3 personas únicas en el mundo, de las únicas que no tienen ombligo. Tiene el don de la buena suerte, y pase lo que pase siempre conseguirá lo que quiera, nunca nada malo.
Parece un monstruo ahora, es alto y con mucho músculo de trabajar tanto en el campo, él es inteligente sabe de qué manera tomarlas cuando le hacen algo. Ojos verdes color hierba de campo recién cortada, pelo sin peinar pero con estilo. Su sonrisa podría dejarte seco en el suelo, boca medio abierta, dientes relucientes que más se puede decir de esa sonrisa?
Simpático pero le falta tema de conversación, nunca habla, todo su cuerpo habla por él menos por una cosa, su ombligo le destroza ese ser tan maravilloso que existe.
No parece de tener mucho dinero, viste con ropa ‘’normalilla’’, de campo, sucia de sudor rozando esos abdominales en su cuerpo.
Pero tener un defecto también tiene compensa, si él tiene suerte, los de su entorno seguirán teniéndola.
Sebastián Sigfrido(Maria Porta)
ResponderEliminarSebastián Sigfrido, era alto, bastante musculado, con un tono de piel moreno. Su pelo era oscuro, no muy largo ni tampoco muy cuidado. Su cara era alargada, tenía los ojos grandes y oscuros, unos ojos, que arrancaban suspiros, y cuando te miraban daba la sensación que estaba explorando todo tu interior. Su nariz era agraciada, no muy grande, y su boca era rojiza y gruesa. Tenía una espalda ancha con unos brazos fuertes, gracias a su modesto trabajo de molinero. Sus dos pectorales estaban bastante definidos y su vientre era plano, con unos abdominales perfectos. Sebastián tenía una peculiaridad, no tenía ombligo, y gracias a esto, él tenía mucha más suerte que los demás.
Tenía un carácter abierto, era simpático, amable y hablaba con todo el mundo. Era muy testarudo, cuando se proponía hacer una cosa, no paraba hasta que lo conseguía. Era de aquellos chicos que siempre está dispuesto a ayudarte. Era muy inteligente a pesar de haber trabajado mucho tiempo de molinero y no haber estudiado, cuando alguien les preguntaba algo, él siempre tenía una respuesta preparada. Sus padres estaban muy orgullosos de él, era muy buen chico, siempre ayudaba cuando se lo pedían y siempre miraba por los demás. En pocas palabras, era un chico admirablemente feliz y su suerte era repartida entre todos sus queridos.
Sebastian-Sigfrido (Guillem Ruiz Sabaté)
ResponderEliminarSebastian, vivía en un molino situado a las afueras de la ciudad, cerca del río.
Su principal peculiaridad era la falta de ombligo, solo había tres personas en el mundo con esta peculiaridad de ahí venia su buena suerte.
Sebastian era un hombre de 25 años de edad, fuerte y robusto, sus
ojos azules como el mar, enamoraban a todas las mujeres.
Sus manos grandes y fuertes, estaban estropeadas por el duro trabajo en el molino y sus grandes pies siempre calzados con viejas sandalias..
Tenia el pelo rubio y corto cubierto a menudo con un sombrero de paja, una boca grande, con una sonrisa que enloquecía a todas las mujeres que le veían reír y una nariz grande y un poco torcida por un golpe que se dio de pequeño.
Sebastian era un hombre alto de piel morena por el sol, su cuerpo estaba musculado por el duro trabajo en el molino.
Nadie le había enseñado a leer ni escribir pero tenia una inteligencia natural. Siempre estaba dispuesto a ayudar a los demás y era muy querido por todos los vecinos de pueblo.
En definitiva: Sebastian és el hombre que cualquier mujer soñaría tener.
SEBASTIAN-SIGFRIDO (ALEIX CUENCA)
ResponderEliminarSebastian-Sigfrido es un muchacho muy joven. Está muy fuerte de ayudar a su padre a descargar sacos de trigo. Sus ojos son como dos luces perdidas en el horizonte. Sus orejas son tan pequeñas que se esconden detrás de su larga melena. Es tan alto como un pino, en eses aspecto no se parece en nada a sus padres. A pesar de no creerlo y no tener explicación alguna, Sebástian no tiene ombligo. Sus piernas son como las de los caballos, largas y musculosas, preparadas para sostener mucho peso. Sebástian es más rápido que un rayo, puede alcanzar los 200 Km/hora, una cosa bárbara.
Además de tener muy buenas cualidades físicas, la cualidades personales son fascinantes. Es muy buena persona, se porta bien con los demás, es inteligente, aunque analfabeto por no haber tenido la posibilidad de estudiar. Es valiente ya que se enfrenta a todo tipo de retos que se le presentan. Es muy atractivo, por ese motivo atrae a todas las mujeres. Es un poco serio porque es bastante tímido con las nuevas amistades.
Es muy romántico. Es un muchacho muy honrado, sus padres están muy orgullosos de él. Tiene un vida muy feliz al lado de todos los que le rodean. También es muy humilde ya que él con el físico que tiene, podría ser muy creído, pero él no es ese tipo de personas que va chuleando por ahí.
Sebastián-Sigfrido (Roser Pascual)
ResponderEliminarSebastián-Sigfrido no era un tipo normal, Sebastián era un tipo fuerte, de carácter calmado.
Tenía el pelo negro como el carbón con melena que le cubría medio ojo, la cara redonda, orejas pequeñas pero no suficiente diminutas para no ser perfectas, la nariz acabada en punta afilada pero también perfecta, ojos grandes y redondos de color azul como el mar.
Cuello ancho como sus hombros, que los hacía más hombre, más mayor.
El cuerpo con unas abdominales perfectas, caderas anchas pero seductoras, piernas con un gemelo duro, y pies grandes para correr y trabajar a lo duro.
Era un tipo fácil. Era un tipo simpático y trabajador, fiel y comprometedor. Un chico que transmitía confianza. Simpático y enamoradizo, todas las chicas caían a sus pies solo en verlo.
Sebastián no sabía ni escribir ni leer no había ido nunca a la escuela, sólo trabajaba en el campo, y en el molino. Le gustaba el trabajo que hacía y lo hacía perfectamente. Era el chico con más suerte del mundo, en todos los sentidos, había estado a punto de morir muchas veces pero su suerte le salvó.
Sebastián era un tipo feliz, no era para menos ya que no deseaba nada más en la vida.
SEBASTIÁN SIGFRIDO (Alfred Figueras Anton)
ResponderEliminarSebastián Sigfrido era un chico bastante alto y muy musculoso pero diciendo esto no bastaría para describirlo.
Tenía un pelo largo era brillante de color bruno; a pesar de la brillantez su cabello transmitía suciedad y dejadez. Sus ojos eran de color almendra oscuro con un toque de color verde. Sus húmedos labios estaban tan bien perfilados que parecían trabajados a mano.
Sus brazos de piedra maciza eran su mejor guarda espaldas. Estos se debían al cargar los pesantes e incómodos sacos del molino. Entre sus brazo surgían venas hinchadas que declaraban el estado físico de Sebastián Sigfrido.
Su espalda era increíblemente fuerte, y sus hombros no estaban hechos a medida a las puerta de las casas de campo o molinos de trigo. Era embarazoso pensar que Sebastián se alimentaba de un caldo casero de verduras para cenar y un poco de pan con aceite para comer.
El torso de Sebastián parecía haber estado moldeado por los mejores artistas del mundo. Sus abdominales simulaban los picos más altos de una cordillera hecha a base de músculos, entre ellos su gran peculiaridad, ningún ombligo podía ser reconocible. Cualquier ser humano que pudiera observarlo desearía no ser su enemigo.
Esas piernas, eran lo más impresionante de todo su cuerpo. No se podían describir, era la sujeción de toda su armadura.
Su personalidad era muy fácil de describir. Era una persona un poco introvertida y también no muy simpática; pero hacia lo humanamente para aparentar simpatía. Era un chico lo más inocente posible, nunca mejor dicho de él.
Simplemente era una persona con un gran corazón y ambiciosa para conseguir lo que se proponía con una gran fuerza de voluntad y sobretodo muy afortunada…
SEBASTIAN SIGFRIDO (Joan Abella)
ResponderEliminarCada 700 años, nace un niño sin ombligo, ese extraño suceso le hace ser un hombre suertudo.
De pequeño Sebastián era un chico rubio, de ojos azules, alto para su edad y fortachón, ya que ayudaba a su padre con el molino. Era un poco distraído y despistado, reservado y callado. Se pasaba todo el día trabajando o sentado en el pajar. Intentaba hacer amigos, pero le marginaban por no tener ombligo.
Cuando ya era mayorcito, su suerte cambió. Era un hombre con mayúsculas, de esos que se ponen detrás de ti y se te hace de noche de repente. Tenía un rostro alargado, los ojos grandes y azules, la nariz pequeñita y la boca normal, con unos rojos labios. Su cuerpo, estaba musculado, parecía un culturista. Unos grandes pectorales, hombros anchos, piernas potentes,… En resumen, un camión. Su mentalidad había cambiado completamente, ahora era un chico alegre, listo y muy inteligente, sabía leer y escribir, pero no le enseñó nadie, aprendió solo. Tenía amigos, incluso con novia, listo, trabajador, pero de tan en tanto un poco gruñón y chuleta. Sólo tenía un defecto, que era no tener ombligo, pero este defecto también se convierte en la virtud de ser el único niño con mucha suerte del momento, y hasta 700 años después, no habría otro.
Descripción de Sebastián / Sigfrido(Gemma Ruiz)
ResponderEliminarSebastián es un joven alto y firme. Sus hombros anchos y sus brazos musculados producen una sensación de protección a todo aquel que se encuentra a su lado.
El flequillo rubio tapa sus ojos grises y profundos como un día de tormenta y resalta su piel suave y bronceada.
Unos dientes resplandecientes bajo unos labios rojos y carnosos, atraen a cualquier chica que tenga la suerte de verlo con camiseta. Pero no dura mucho. Cuando se enteran que no tiene ombligo, todas le miran como a un bicho raro y les deja de interesar.
Lo que esas chicas no saben es que eso es una señal de la buena suerte y que todos los que estén con él, también la tendrán.
La ropa ajustada resalta su figura, porqué claro, no tiene ropa a medida. Siempre lleva los mismos zapatos: unas sandalias viejas de tonos marrones de trabajar en la tierra. A Sebastián no le gustan mucho pero teniendo en cuenta que usa un cincuenta y dos, está contento de tener unos zapatos que no aplasten sus pies.
No te enfades si no te saluda; es un poco tímido; pero si le enseñas tus cartas sabrá que puede confiar en ti y serás la persona más afortunada del mundo.
A pesar de ser molinero, tiene una gran inteligencia y su imaginación podría dejar a mil artistas en el paro. Le encanta inventar historias y contárselas a los niños del pueblo más cercano que le esperan cada jueves con impaciencia.
Es un chico cariñoso, agradecido, humilde y, aunque no tenga mucho dinero,es feliz. Es una de esas personas que atraen a las otras y con las que es imposible enfadarte.
En resumen: si alguna vez tienes la suerte o la mala suerte de conocer a Sebastián, estate seguro que no te podrás resistir a sus encantos y nunca te podrás alejar de su lado.
SEBASTIÁN SIGFRIDO (Marina Martín)
ResponderEliminarSebastián era un chico bastante fuera de lo común.
Era alto y fuerte como un roble, tenía una cabellera dejada y del color del carbón. Sus ojos parecían un par de perlas de las más caras. Los labios, al igual que su nariz parecían estar dibujados y perfilados por los ángeles del cielo.
Cuando tu mirada desfilaba por su cuerpo bronceado por el sol en esos días intensos de trabajo en el molino, saltaban a la vista sus músculos enormemente trabajados por el esfuerzo de trajinar sacos de un lado a otro, con mucha dificultad conseguía pasar por las puertas sin tener que torcerse.
Muchas cosas le tenían que hacer a medida o simplemente le iban pequeñas.
Al llegar más o menos por la mitad de su ancho y alargado cuerpo, te hace recordar lo que la gente cuenta, pero al llevar una camiseta no puedes observar su inexistente ombligo, el cual es el causante de su buena suerte y de la gente que le rodea.
Sus piernas son de apariencia muy fuerte, como sus brazos, parece que los músculos sean la misma piel de lo fuerte i robusto que esta. Sus pies también están compensados con todo el resto del cuerpo, parece un gigante humano con pequeñas peculiaridades.
Su carácter es tímido, hasta a llegar al punto de no ser muy simpático, pero es una persona inocente, buena y amable con los de su alrededor responsable trabajador y muy familiar, sobretodo con sus padres adoptivos que le han dado todo lo que ha estado en sus manos y dentro de los limites de su pobre economía de molineros.
Sebastián Sigfrido (Anna Esparza)
ResponderEliminarSebastián, el chico sin ombligo, al cual la suerte lo acompañaba, y no solo a él, sino también a cuantos lo rodeaban.
Él era el chico "modelo" ¿quien no quería a Sebastián?
Y con razón lo querían tanto, tan alto, fuerte y moreno de trabajar en el campo a la luz del sol con esos ojos que te iluminaban la cara, ese pelo tan fino y claro...
Eso solamente diciendo el exterior de él, porque él era tan amable y bondadoso, siempre haciendo el bien, era tan humilde y tan natural…
Y encima no era un chico que quisiera destacar, él bestia muy sencillamente.
¿Como no querer a Sebastián?
¿Habrá algun Sebastián como él en el mundo?
Yo creo que Sebastián es el príncipe azul que quería tener cualquier chica.
Guapo, trabajador, inteligente, buena persona y si vives con él tienes suerte asegurada.
Todos los Sebastián tendrían que ser como él.
Sean Jagielski (yo no escuche todo el cuento asi que he hecho una descripcion)
ResponderEliminarElla es una persona muy especial para mí…
Una persona muy alegre. Tiene una estatura media pero su corazón es tan grande que no le cabe en su cuerpo, tiene unos ojos transparentes y azules como el mar. Su personalidad es única ya que no es una interesada y es muy divertida y graciosa.
Le gustan mucho los animales que si fuera por ella los tuviera a todos a casa.
Vive para hacer felices a las personas y al mismo tiempo ella también es feliz.
Lo mejor de todo es que al conocerla se gano mi confianza en muy poco tiempo.
Su cabello es impresionante, no se como le hace que por mas que se mueva no se despeina y no usa laca, esta un poco maltratado pero eso no importa.
Usa pantalones muy ajustados, camisas raras, bueno algunas veces, también se pone un pañuelo en la cabeza, y siempre le encuentra un lado gracioso a todo lo que se dice.
Es muy fuerte (mentalmente), no se deja vencer por ningún motivo, puede estar en problemas pero sabe afrontarlos y siempre le sale bien.Es muy leal.
También tiene una nariz encorvada hacia arriba, que le da parecido a su animal favorito, el cerdito. Tiene una ligera obsesión con los cerdos, recolecta y junta cada figura que contenga aunque sea la cara de un cerdo.
Su mirada es de un niña traviesa que te conmueve y te da alegría.
Suele ser muy humilde en su forma de ser.
Tiene unos labios delineados y de un tamaño mediano. Ella tiene el don de tocar el bajo y de cantar de voz en un grupo y también de escribir canciones, poemas. etc.
Su carácter hace que tenga muchos amigos que la valoren y la quieran tal y como es.
Defectos si tiene…pero los borra con todas sus virtudes.
No posee unos dientes perfectos pero no le da miedo enseñarlos.
Se podría decir que talvez sus defectos se encuentran físicamente porque dentro ella es una gran persona.
3ero ESO A Adrián Roldán Carlos
ResponderEliminarSebastián Sigfrido
Sebastián Sigfrido, un nombre un poco peculiar para un chaval, es decir, muy extraño. Es solo un niño, dieciséis años apenas cumplidos. Cuerpo de hombre, musculado, muy apreciado por sus “padres” y por la gente que lo conoce, agradable y además muy guapo. Las personas que tienen el placer de conocerlo hablan muy bien sobre él. Es una persona amigable, que sabe escuchar a las personas que lo necesitan de verdad, es simpático hasta con las personas que no conoce de nada.
Tiene los ojos verdes y claros, pelo castaño, nariz de tamaño mediano, labios gruesos, y orejas no muy grandes. En su mirada se refleja su corazón, su simpatía, su coraje,…
Era una persona muy trabajadora, ya que, ayudaba a sus “padres” siempre que se lo decían y cuando no, también.
En general, es una maravilla de niño, tanto por su aspecto físico como por su aspecto interior.
Esteve Solà
ResponderEliminarSebastián Sigfrido;
Sebastián Sigfrido era un chico de diecisiete años. Un hombre viril que poseía unos músculos de escándalo y un cuerpo escultural.
No era un chico presumido, quizás por eso sus ojos no eran de lo mas nítido ni claro, ni sus dientes perlas. Lo único que resplandecía en su cara era la melena rubia que poseía, no era la más larga pero tenía un brillo y una claridad especial.
Sebastián era un chico mas bien callado, trabajador y constante en todas sus tareas, siempre callado, tampoco reía mucho, lo único que le gustaba era tallar madera para construir todo tipo de objetos (sillas, mesas, platos...). No tenia muchos amigos, él nunca se pareció a un niño, quizás porque su infancia duro poco, muy poco.
Su rutina era siempre la misma, levantarse a las cinco y media e irse al molino a trabajar, allí tenia muchos recuerdos. En el molino le gustaba escuchar el viento que pasa por encima del trigo. A Sebastián también le apasionaban los insectos voladores, no sabia nada de ellos, pero admiraba su vida, en algunas noches de verano, Sebastián se levantaba con muchas picadas de mosquito, pensaba que era alguna señal, él era muy soñador.
Quizás era porque llegaba muy cansado a la cama y dormía placidamente hasta que un gallo empezaba a cantar, comenzaba un nuevo día.
Fin
ricard boronat
ResponderEliminarDESCRIPCIÓN DE SEBASTIAN
Sebastian era un hombre que no tenia ombligo, su altura superaba los dos metros, toda chica que lo veía se enamoraba de su atractivo físico y de sus marcados y enormes músculos.
Sebastian, era hijo de un molinero pero no de sangre, sino que se lo habían encontrado al río, al no tener ombligo, como dice la leyenda, era el hombre con más suerte del mundo, a consecuencia de ser hijo de un molinero, no tenia, unos buenos estudios y no sabia leer. Era un hijo ejemplar, ayudaba a sus padres en lo que le pedían, sin rechistar ni una sola vez. Era un hombre astuto, ya que conseguía lo que quería, sin pagar (por así decirlo) lo correspondiente.
Su gran enemigo era el rey, ya que sus adivinos le dijeron que un niño le Quiteria el reinado y lo echaría del reino, y lo quería matar. Estaba casado con la hija del rey y así consiguió hacerse rey.
Sebastian Sigfrido;
ResponderEliminarSebastian era un hombre sin ombligo, era muy alto, bastante alto. Todas las chicas le iban detrás, porque era alto y musculoso, con unos brazos enormes y cuadrado como un armario.
Sebastian era hijo de un molinero. El rey tenia unos adivinos que le dijeron que un chico sin ombligo, el se fue a matar a todos los chicos que habían nacido en ese año.
Se lo llevo y lo tiro al río, el se pensaba que estaba muerto pero el niño sobrevivió, porque es el chico con mas suerte del mundo y al final consiguió el trono del rey y casarse con la hija del rey, se salio con la suia como siempre.
Es un chico alto, robusto, fuerte por el trabajo de molinero, no llevaba el pelo largo ni corto no se lo cuidaba mucho pero aun así lo tenía reluciente como el sol, los ojos eran de color verde claro y hacían desmayar a cualquier mujer, tenía una boca pequeña casi siempre preparada con una sonrisa para dedicarle a cualquier persona que se le acercara, con unos labios finos y brillantes, la nariz pequeña y bien hecha.
ResponderEliminarViste con ropa dejada sin cuidarla demasiado pero la lleva con gracia y elegancia lo que hace que muchas mujeres le agradezcan mostrase aquel cuerpo tan bien hecho; pero tenía un defecto: no tenía ombligo, cosa que le daba buena suerte tanto a él como a la gente que le rodea.
Era un chico encantador, era alegre, confiaba con todo el mundo, no se quejaba para nada, listo, no criticaba a la gente por el aspecto físico… en resumen que era el chico ideal para cualquier mujer.
No se dejaba engañar por nadie y no utilizaba aquel tesoro de brazos que tenia para la violencia, es que no se atrevía ni a matar a una mosca aunque de miedica no lo era y lo que a la gente le extrañaba mucho es que no fuera un creído porque cualquier persona presumiría sin parar de aquel cuerpo tan sumamente perfecto, bueno casi perfecto, pero aquel defecto que tenia lo transformo con la característica más buena que tenía en el cuerpo: daba felicidad a toda la gente bondadosa que le rodeaba.
Marta Margalef.
ResponderEliminarSebastián Sigfrido.
Sebastián era un chico afortunado. Era uno de los tres hombres del mundo que siempre tenía buena suerte, ya que no tenía ombligo.
De pequeño era un niño rubio, ojos azules, de estatura pequeña… pero cuando se hizo mayor se convirtió en un hombre alto, altísimo, guapo, fuerte…
Sebastián era un hijo adoptivo ya que sus ”padres” le encontraron en un río. Lo apreciaban como si fuera higo de sangre.
Era querido por la gente ya que era educado, simpático, agradable, pero un poco tímido. Siempre estaba dispuesto ayudarte aunque tu no le pidieras.
Pero en una palabra era maravilloso.
Maria Gomà
ResponderEliminarSebastián era un chico que no era muy corriente entre el resto de personas.
Era alto y fuerte,tenía una cabellera larga y del color negro.
Muchas cosas le tenían que hacer a medida o simplemente le iban pequeñas.
Al llegar más o menos por la mitad de su ancho y alargado cuerpo, te hace recordar lo que la gente cuenta, pero al llevar una camiseta no puedes observar su inexistente ombligo, el cual es el causante de su buena suerte y de la gente que le rodea.
Sus piernas son muy fuertes, como sus brazos. Sus pies también están compensados con todo el resto del cuerpo, parece un gigante humano.
Su carácter es tímido, hasta a llegar al punto de no ser muy simpático, pero es una persona inocente, buena y amable con los de su alrededor responsable trabajador y muy familiar, sobretodo con sus padres adoptivos que le han dado todo lo que ha estado en sus manos y dentro de los limites de su pobre economía de molineros